La própolis  o propóleo

La própolis  o propóleo

La abeja recoge con sus mandíbulas sobre las yemas de ciertos árboles (por ejemplo: el álamo, el abedul...) una resina vegetal, la própolis y la mezcla con su saliva. Esta sustancia la utilizada en la elaboración del propóleo. Materia resinosa, rojiza o parda, que emplean para tapar y reparar las grietas de la colmena y protegerla mejor de la intemperie del invierno y para luchar contra ciertos microbios. En griego, própolis significa ’’delante de la ciudad’’: el propóleo se encuentra en la entrada de la colmena. Este resina natural tiene propiedades bactericidas, antifúngicas, anestésicas y cicatrizantes . Sólo conocemos 200 de sus moléculas, pero los egipcios sabían que impedía, por ejemplo, la descomposición y la usaban para momificar a sus muertos. El apicultor la recoge rascando los cuadros y tapa-cuadros. La cosecha puede variar entre 100g y 400g por colmena y año. Actualmente utilizamos el propóleo por sus propiedades cicatrizantes particularmente en dermatología aunque estamos todavía lejos de conocer y de sacarle partido a todas sus posibilidades.

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